martes, 16 de diciembre de 2014

Problemas del medio ambiente y educación ambiental en México

ECOLOGÍA SOCIAL INTEGRAL

1.1. Antecedentes históricos de la ecología social

E. Haeckel definió en 1869 la ecología como el estudio de las relaciones entre un ser vivo y su entorno, tanto orgánico como inorgánico. Desde aquel inicio hasta nuestros días, la ecología se desarrolló sobre todo a partir de estudios de especies animales y vegetales. Los temas principales de investigación fueron el reconocimiento y análisis de los ambientes que ocupan esas especies, cómo se relacionan entre sí, interacciones tales como la depredación o la competencia, o atendiendo a cómo fluye la energía y la materia entre los seres vivos. La ecología quedó así atrapada en una fractura entre ciencias de la naturaleza y ciencias del hombre.La ecología tendió a quedar restringida al ámbito biológico y se dedicó a estudiar las relaciones de plantas y animales con su entorno, y las reglas que explican su abundancia y distribución. Varios pensadores, ya desde fines del siglo pasado, concibieron que tal perspectiva sería fructífera también para el estudio del hombre y se internaron en una ecología humana. Pero esta respuesta tan sólo fue parcial, ya que en los hechos se restringieron a ciertos problemas y temas, tales como la adaptación biológica a determinados entornos físicos, aspectos demográficos, o las consecuencias de la contaminación en el hombre. 

1.2. Las relaciones humano-ambientales

Varios autores sostienen que la postura de dominación sobre la naturaleza siempre estuvo asociada a la dominación del hombre por el hombre. Tan sólo es motivo de discusión cuál fue la que primero se manifestó. De esto se explica el interés por el problema de las jerarquías, y la búsqueda por una reconciliación, no sólo entre los hombres, sino de éstos con el ambiente. La perspectiva ecológica actual no contradice estas afirmaciones, sino que las apoya. El hombre no surgió en la Tierra de la noche a la mañana, sino que es el resultado de un lento proceso evolutivo. Así, las interacciones humano-ambientales tienen una larga historia, donde los humanos debían comprender el entorno que los rodeaba. La vida diaria exigía reconocer allí los alimentos, los depredadores, los refugios, etc., pero también obligaba a la vida comunitaria, y a comunicarle a otros estos hallazgos. No puede oponerse una estirpe biológica a una cultural en el hombre. 

1.3 Educación ambiental en México

Los recursos naturales que se consideran prioritarios ya que radican por su importancia, destacan el agua, el suelo, la energía y el problema en la disposición de los residuos sólidos. Según Rodríguez (en prensa) en la ciudad de México, el consumo por persona en las zonas populares es entre 30 y 80 litros por día y en las áreas residenciales alcanza un promedio de 450 litros diarios. Por otro lado, de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), el requerimiento mínimo de áreas verdes por persona debe ser de 9 m2, mientras que a cada residente de la ciudad de México únicamente le corresponden 2 m2 (Un bosque científico y turístico, 2000). Para el caso de la energía Aspiroz menciona que en la Ciudad de México en 1995, se consumían 1.305 Kw/hora/persona, mostrando un aumento del 51.9% con respecto al consumo de energía por persona en 1980. Con respecto a la basura, la generación per cápita de residuos sólidos de origen doméstico varía de acuerdo a la modificación de los patrones de consumo de la población y en la medida en que incrementa la comercialización de productos industrializados y de lujo.